Julen Lopetegui y la agridulce transición

La delgada línea que separa el éxito del fracaso había sido totalmente traspasada en 2014. La mejor selección que habíamos podido disfrutar, ponía punto y final a una época dorada. El juicio en Brasil no dio lugar a dudas, un ciclo había finalizado en la Selección Española. Holanda y Chile nos habían sacado los colores, y jugadores como Xavi Hernández o Xabi Alonso decían adiós, poniendo punto y final a la mejor selección que mis ojos habían visto.

Para la RFEF esto no terminaba de ser así, de la mano de Vicente del Bosque habíamos levantado un Mundial y una Eurocopa, así que merecía tener la oportunidad de llevar a cabo el relevo generacional de cara a Francia 2016. Nada más lejos de la realidad, Vicente mantuvo una línea continuista, modificando mínimamente las piezas y manteniendo el mismo estilo que nos había hecho campeones de todo sin buscar un plan de rescate. Llegado el momento, Croacia y, sobretodo, Italia, volvieron a evidenciar que esta generación había llegado a su fin, y que era necesario un cambio.

Se barajaban distintas opciones, Joaquín Caparrós y José Antonio Camacho sonaban más fuerte que nadie, pero como si de quien quiere extremar, dejando ver que las cosas pueden ir a peor, ambos nombres acabaron desvaneciéndose para dar la bienvenida, cuando menos se esperaba, a Julen Lopetegui. Quizás por fin se toma una decisión con sentido; arriesgada, pero ilusionante.

Una apuesta arriesgada, pero con mucho sentido.

Muchos recuerdan como Thiago, Isco o Illarramendi, entre otros, levantaron aquella Eurocopa sub21 guiados por el guipuzcoano. Dominaban los partidos y amaestraban a sus rivales. Pocas exhibiciones como las que dieron por aquel entonces en 2013. Ese mismo año luchó por hacer campeón a la selección sub20 en Turquía, pero acabaría cayendo en cuartos, 1-0 ante Uruguay en la prórroga.

Las dudas en un recambio que podría parecer natural, pues nadie conoce mejor a las generaciones que deben dar un paso al frente de cara al Mundial 2018, surgen de su etapa posterior al campeonato europeo. En mayo de 2014 Julen firmaba por el Oporto, y tras temporada y media sin lograr levantar un título, con el equipo tercero en la Primeira Liga, era cesado con mucha más pena que gloria.

¿Qué reacción se puede esperar? Todavía no se sabe si podremos ver esa versión que logró sacar la mejor imagen de jugadores como Isco o Thiago, que logre terminar el relevo generacional que tanta falta le hace a una selección que ve como con el paso del tiempo va en caída; o mantendrá la línea que ha dejado Vicente, dando prioridad a pesos jerárquicos que ralentizan un proceso inevitable. Estamos ante una transición que puede volverse o muy amarga, o muy dulce.

Anuncios

Un comentario sobre “Julen Lopetegui y la agridulce transición

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s